Por: José Miguel Choque Gutiérrez
Dirección Técnica de Acreditación –IBMETRO

Hoy en día existe una mayor demanda en cuanto a productos y/o servicios de mejor calidad,  lo cual implica el cumplimiento de determinados requisitos y especificaciones que  satisfagan las necesidades de usuarios y clientes.
Para demostrar la calidad, que en muchas ocasiones no es apreciable de forma directa, surge la necesidad de verificar la misma, a través de un informe, un reporte o una certificación imparcial, que nos brinde la confianza como consumidores.
Esta acción la realiza un laboratorio u organismo acreditado, que debe ser independiente a la organización que suministra el producto o servicio, a fin de brindar una garantía de su competencia para certificar la calidad.
La Acreditación es el reconocimiento formal del cumplimiento de requisitos de una norma de referencia, para el desarrollo de trabajos específicos de manera independiente, imparcial y con competencia. Este reconocimiento lleva implícito el compromiso de garantizar la confiabilidad en la realización de los procedimientos, así como de los resultados, productos y servicios obtenidos.
Cuando un laboratorio de ensayo o de calibración accede a la acreditación, genera un reconocimiento formal y confianza de sus capacidades técnicas en los servicios proporcionados.
El criterio aplicado está basado en normas internacionales como la NB ISO/IEC 17025 “Evaluación de la conformidad - Requisitos generales para la competencia de los laboratorios de ensayo y calibración”.
Los organismos de acreditación de laboratorios usan esta norma específicamente para evaluar factores relevantes a la habilidad de un laboratorio de producir resultados de ensayo y calibración confiables, incluyendo competencia técnica, imparcialidad, validez de los resultados, equipamiento, trazabilidad metrológica, instalaciones, condiciones ambientales adecuadas y manipulación de los ítems de ensayo o calibración.
La importancia de la acreditación radica en la seguridad y confianza de los resultados que emiten los laboratorios y organismos, para asegurar la calidad y la seguridad de sus procesos, productos o servicios; que las variables de los diferentes procesos se mantengan dentro de límites permitidos; y  tener datos fiables en la realización de ensayos y la toma de decisiones.
Usar los servicios de un laboratorio acreditado permite a sus clientes contar con la experiencia, los recursos humanos, los medios y los métodos técnicamente competentes, además de ser un aval de confianza y una garantía de sus resultados.

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